Mi Pan de Cada Día

Posted on Posted in Ya sabes como escribo

Tardé, ya es tarde y mi voz
intenta honrar su canción.
Quizás su amor
me ha dejado con lo que tenía
y mientras tú olvidas
yo te espero todavía.

Si vas a hablar, corazón…
Avísame y mientras yo
con la anestesia
hipnotizo el pan de cada día.
Y hacer de tus notas
una triste melodía.

Y mis sentidos escarmentaron tan tarde
que quisieron escuchar al universo,
llamar de puta para arriba a las estrellas
-mirándome cómo me pierdo en el silencio-.

Cuando te canses de arrastrarte por las noches,
ayúdate a ti misma dándome de lado,
que yo estaré ya tan cansado de esperarte,
que con ganas y algún llanto que otro,
ya te habré olvidado.

Pasado el tiempo, un reloj
con tu permiso me habló.
Jamás se vio
corazón tan muerto en la rutina,
tan vivo en recuerdos,
tan tendente a ser suicida.

Si vieses como he llorado,
verías mis sueños ahogados,
verías mi honor
apagar las luces de mi vida.
Y mientras tú olvidas
yo te espero todavía.

Y mis sentidos escarmentaron tan tarde,
que quisieron derrotar al universo,
sacar sus garras e intentar querer vencerle
-me derrotó y solo hizo falta un movimiento-.

Cuando te canses de arrastrarte por las noches,
si no te acuerdas del sudor que me he dejado,
dedicaré la vida entera a mantenerme,
a subsistir sin más motivo
que olvidar que no he olvidado.

Allí donde tengo mis miedos,
allí donde anida mi casa,
allí donde está el minutero
quemándome a fuego
cada hora que pasa.

Allí está tu cuerpo nadando con peces,
mi vida luchando por nada,
mientras yo me encojo, tú creces.
Mientras yo me estampo,
tu elevas tu alma
y entonces me matas.

Y entonces me matas.
Y entonces me matas,
tú elevas tu alma
y entonces me matas.

© Letra y musica: Jálber 2016